274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nEn la orilla del lago desplegué la mat por última vez en el outside australiano. Desayuné escuchando sueños con final de novela y alegremente nos despedimos del océano y de los majestuosos seres que lo habitan.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nEn un paseo por los acantilados nos encontramos a un australiano que tras trotar por medio mundo regresó a su granja.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nEl último cigarrillo lo fumé en Coín. La carne roja que siempre se me hizo chicle se quedó en Málaga y el atún, en Conil.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nAmanezco con una sonrisa que se vino del último sueño que tuve.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nDos meses rodando por Australia. Nueve meses del segundo viaje sin billete de vuelta.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nSobrevive aún cierta incomodidad que revoluciona los espacios internos y externos. Así derramo el postre en el pantalón indio que la secadora ha recortado cinco centímetros de cada pierna.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nCruzamos la frontera con tremenda ilusión. Recorrimos dos mil cuatrocientos sesenta y siete kilómetros por carreteras asfaltadas en doce días. Escuchamos nueve podcasts y escribí cinco postales.

274180862 10160518798596318 3554556718334393128 nEn el centro del centro. En el ombligo de los aussies. En lo sagrado de los aborígenes. Acá me encuentro soñando. Donde todo se tiñe de rojo. El andar descalzo se vuelve cotidiano. Las miradas se ciegan. Las sonrisas se esfuman.